Una treintena de personas recorren un camino ganadero que une Santa Coloma de Queralt (Baixa Segarra, en la Conca) y Cunit (Baix Penedès) con un rebaño de unas 250 cabras para conocer el patrimonio natural y reivindicar el silvopasto.
En la iniciativa, los participantes no se separan del pastor y el rebaño, con quienes interactúan a lo largo de un recorrido que antiguamente esquivaba la vendimia para evitar que los animales se comieran las uvas. «También suponía un proceso biológico y de biodinámica de la tierra. Las heces de las bestias provenía de los campos segados en la Segarra y abonaban esta zona de forma natural», ha apuntado el coordinador de la Carrerada de Santa Coloma, Ramon Prat.
Está previsto que lleguen a Cunit el domingo, después de tres días de trashumancia.