Los agentes rurales han levantado la suspensión cautelar impuesta ayer lunes al suministro de arena de playa a Calafell, pero han establecido una serie de condiciones que deberán cumplir los responsables de las obras. En concreto, las obras podrán reanudarse “solo si se cumplen estrictamente las medidas medioambientales establecidas”, medidas diseñadas para evitar cualquier impacto en la cría del chorlito de patas negras. A principios de abril, el grupo ecologista Geven advirtió de que el traslado de arena desde las playas de El Vendrell a Calafell podría afectar a esta especie de ave amenazada y protegida., y lamentó la falta de sensibilidad del Gobierno, teniendo en cuenta los incidentes de años anteriores.
No obstante, los agentes rurales han explicado que las medidas que deberá cumplir el responsable de las obras incluyen, entre otras, respetar las zonas de nidificación designadas del chorlito de alas negras, controlar las actividades que puedan causar molestias y someterse a la supervisión de las autoridades competentes.
Además, el organismo advierte de que, si no se cumplen estas medidas, las obras se paralizarán de nuevo y deberán aplazarse hasta fuera de la época de cría de la especie, con el fin de garantizar su “protección efectiva”.